domingo, 28 de septiembre de 2014

EL HUERTO DE VIOLETA EN CALPE.

No puedo negarme, si me invitan, a visitar un huerto, resulta para mi tan gratificante cómo ver una obra de arte, en ellos descubro el alma del hortelano, el amor, el mimo, la dedicación, su experiencia y también sus fracasos es por esto que cuando Violeta nos invito a Viviana y a mi a visitar el suyo, me faltó tiempo para expresarle mi alegría.

Violeta Tiene su "casita", como se dice por aquí, con un pequeño huerto que cultiva desde hace muchos años. Antes de fallecer su esposo era él quién lo trabajaba y según me cuenta estaba hecho un primor perfectamente cuidado y arreglado, hoy Violeta ya jubilada sigue manteniendo su huerta con un poco de ayuda de sus hijos pero es ella quién pone el corazón en el intento. Dispone de pozo con agua suficiente para el riego y m2 de sobra cómo para abastecerse durante todo el año de sus propios hortalizas. El entorno de su pequeño imperio es una ladera no muy elevada pero desde  la que se divisa un bello paisaje hacia la Sierra de Oltá.




No es un paraíso al uso debido a la aridez de la tierra típica de estos territorios y mas aún en este año en que las lluvias brillaron por su ausencia, pero aún así se pueden apreciar pequeñas extensiones de pinos, carrasca, bungavillas en las casitas con colores tan espectaculares cómo la que ella tiene trepando por la pared de su casita.


 Hacia el otro lado de la ladera hay zonas con viñedos preñados de racimos aún verdes cuyo fruto, la uva de moscatel y otra variedad que desconozco de color morado y granos gordos destinada en su mayor parte para la elaboración de vino, Almendros, granados chumberas y palmeras conforman huellas milenarias naturales del paisaje mediterraneo. Al finalizar el invierno debe ser muy gratificante salir al porche y encontrarse rodeada de almendros en flor, verdes naranjos y  cepas renaciendo.
Esta zona y casi la gran mayoría de la Marina Alta  esta compuesta de terrazas delimitadas por muros de piedras con el objetivo de retener el agua tras las fuertes lluvias que por aquí se originan al menos una vez al año pasado el periodo estival, la sequía acumulada deja la tierra prácticamente impermeable de modo que estas terrazas cumplen su misión a la perfección no permitiendo que el agua forme un torrente sin que antes haya anegado lo suficiente esas parcelas.Según tengo entendido este método fue heredado de la cultura árabe a su paso por estos lares durante siglos.

















Para nuestra llegada Violeta tenía preparado en su pequeño porche construido eventualmente para resguardarse del sol, un excelente desayuno  mediterráneo, patés de elaboración propia, pan con tomaca y jamón serrano, tostadas integrales, zumos y cervezas así cómo variedades de frutas.
En este entorno y mientras saboreamos sus productos caseros nos fue hablando de cuanto disfrutó con su esposo de momentos cómo este, de cómo construyó esto y aquello, de sus recetas típicas calpinas, de cómo elabora y envasa los productos que la tierra le da cada año, de que productos usa para combatir las plagas, de su sistema de riego, de sus proyectos de mejora para que a corto plazo ella pudiera disfrutar mas y mejor.
Este año la cosecha no ha sido buena, otros años los tomates salían enormes y los pimientos gordisimos y sanos, a cambió los melones y las sandías están saliendo espectaculares, decía ella, y doy fe, la falta de agua a pesar del goteo, las tremendas temperaturas que hemos soportado no han sido propicias para que cuajaran las flores de las tomateras, los vientos arrasaron muchos de los incipientes frutos y la humedad ambiental demasiado elevada completaron el episodio del fracaso.


Acompañadas de su perro fuimos recorriendo los bancales a través de las empinadas terrazas hasta llegar a las zonas destinadas a la huerta.

 
pasando por esta espectacular chumbera de cuyos frutos ella hace mermeladas y postres. No recuerdo el método que ella utiliza para recogerlos y consumirlos a pesar de que me lo explicó, de cualquier forma mas adelante os pongo una explicación del proceso ya que no incluí todavía en este blog ninguna entrada sobre ellos.













Poco a poco con un sol abrasador desde esas tempranas horas de la mañana llegamos a las terrazas destinadas al huerto. Encontramos verdeando y a modo de separación enredaderas de lufa y pepinos muy bien cuidados y productivos.















No hay ninguna entrada al blog sobre la lufa prometo poner próximamente una ficha de los cuidados y el proceso posterior para convertirla en esponja de baño natural. Este es el fruto.


Tiene bastante parecido al pepino pero su piel es menos rugosa y es muchisimo mas grande





Arriba una panorámica del huerto, no fotografié las cebollas que estaban enormes ni los arboles frutales a excepción de este granado y sus frutos que me pareció hermoso.





En ora zona los pimientos, aún pequeños y un poco atrasados y algunos ya coloreando.




El melonar y las sandías campando libres por el terreno. Ha puesto cómo se puede ver en la foto una lona con el fin de que las hierbas adventicias no consuman los nutrientes de este modo evita las escardas tan difícil de realizar con una tierra tan seca y apelmazada por el calor.

Esta misma malla también la ha puesto en las fresas. Hablamos de que en mis experiencias  con las fresas esta malla  a mi no me funcionó debido a que tras el trasplante a tierra directa y mientras las matas estaban aún chiquititas, el calor y la humedad fue acabando con ellas y una vez enraizadas las matas no eran demasiado productivas.

Un consejo que le di para conseguir tener las fresas mejor controladas fue la construcción  de un  bancal cerámico, en este enlace encontrará las dudas que me surgieron antes de construirlos.
La mata de fresa al ser una planta invasora con este método las podrá controlar mejor, le dejo también este vídeo donde grave entre otras cosas cómo construí el mio con acolchado de un plástico especial.

No saqué foto de las suyas primero por que a estas alturas y calores estivales es normal que estuvieran finalizando el ciclo y estuvieran destrozadas aún así no vi yo que hubieran estado las matas demasiado grandes. Bueno ella sabrá, le remito también a la entrada del blog por si le interesa conocer mi experiencia  en relación con las fresas.   




Cerca de los pimientos las berenjenas ya para recolectar a pesar de estar con bastante sombra.


Hay muchos detalles que no pude fotografiar cómo los manzanos, las berenjenas, las pencas, las calabazas pero os aseguro que la cosecha que obtiene es abundante, nuestro trabajo y risas nos costó transportar lo recolectado por esos bancales tan empinados, menos mal que Viviana aunque está delgadita aún conserva fuerzas suficientes cómo para transportar ella sola estas sandías y el resto de los capazos, de no ser así se hubieran quedado allí hasta que llegaran los hijos de Violeta para que se encargaran de dejarlos en el porche para su clasificación y proceso posterior.






  
De vuelta a casa Viviana y yo nos llevamos parte de la cosecha recién recolectada. Gracias por todo Violeta, espero volver a visitarte en otra ocasión si  me lo permites, hasta entonces te deseo cómo a todo hortelano, que las lluvias nos sean favorables las plagas controlables y los vientos suaves.
Un abrazo Violeta.








































1 comentario:

Candela dijo...

Que alegría transmites en esta en esta entrada y me gusta lo de valorar el huerto como un "arte" ... y cuanto de arte que hay en el huerto. Saludos